Wanda I. Bonet-Gascot Ph.D. (c), LMT


Maneja el Stress
Fuente: Revista DSBE, Marzo 2008


Mi querido lector,

Hoy quiero compartir contigo algunas experiencias que han despertado una gran inquietud dentro de mi carrera profesional. Como terapista de masajes he tenido la oportunidad de observar de cerca los efectos devastadores que tiene el estrés en la salud. Hace algunos años conocí de un caso de una mujer que perdió la vista por más de siete meses a causa de un episodio estresante que no supo como manejar. Curiosamente, hace unas semanas pude facilitar el proceso de relajación de una mujer que en un episodio de estrés experimentó la pérdida temporal de la vista. Personalmente, me aterra saber que ya no estamos hablando de tensión en el cuello o nudos en la espalda. Me aterra pensar que hay gente muriendo cada día por no saber como manejar efectivamente el estrés.

Mi teoría sobre el estrés es simple. El estrés es opcional. Estrés es una condición contagiosa que esta afectando la gran mayoría de la población sin distinción de raza, edad, sexo o situación económica, pero existe la vacuna para detener la epidemia. Solo TÚ puedes hacerlo, si te decides y tienes las herramientas para manejar efectivamente el estrés. Por un lado, el estrés es bien personal, depende del tiempo, el lugar y las experiencias vividas por cada persona. Por el otro lado, hay muchísimas técnicas para manejar el estrés y no todas funcionan igual para todo el mundo. Me explico lo que me causa estrés a mí, no es lo que te causa estrés a ti, y las técnicas efectivas para mí, no son las mismas que te funcionan a ti. Eso es lo que hace del estrés un tema interesante y un reto para los profesionales de la salud, que al igual que yo trabajamos cada día para minimizar sus efectos.

Hay muchas herramientas para el manejo del estrés, desde fármacos hasta modalidades basadas en medicina tradicional china. Obviamente, yo me inclino por alternativas naturales, donde la persona pasa por un proceso de aprendizaje, donde toma la decisión conciente de hacer cambios para minimizar situaciones estresantes y/o desarrolla técnicas para manejar situaciones que no puede eliminar.

Algunas recomendaciones: Opta por una actitud positiva, Asume responsabilidad por tu salud, Acepta que eres el responsable de hacer cambios, Reconoce que los resultados dependerán de TU esfuerzo, disciplina y perseverancia, Aprende técnicas de relajación, Visualízate relajado y sin estrés, Date permiso de soñar, Mejora tus hábitos alimenticios, Haz ejercicios regularmente, Descansa tu cuerpo y tu mente. Como siempre, te recomiendo el suplemento Himalayan GoChi, es el único suplemento nutricional con estudios científicos que demuestran que reduce el estrés, da energía, ayuda a dormir, entre otros trece beneficios.

Definitivamente, la nutrición, descanso y actividad física son parte esencial del proceso. Como dice el refrán, Mente sana en cuerpo sano, el proceso de manejo de estrés requiere de fortaleza en el campo físico y el campo emocional. Es responsabilidad de todos detener esta epidemia que poco a poco esta afectando nuestra sociedad y nuestras familias. Todos queremos disfrutar de una vida saludable, Anímate, tu puedes cambiar y puedes ser agente de cambio. Recuerda, el estrés es opcional, TÚ tienes la opción de vivir estresado o aprender a manejarlo efectivamente.

Mil bendiciones y una vida saludable, Wanda

QUIMICA BASICA PARA TU SALUD

pH Balanceado

Qué es el pH o equilibrio ácido-básico?

pH es la medida utilizada para determinar el equilibrio acido-basico. Nuestro organismo funciona mejor cuando posee un pH de 7.39, que es ligeramente alcalino. Las variaciones normales de este pH son muy débiles: hasta 7.36 por el lado de acidificación y hasta 7.42 por el lado de la alcalinización. Mas allá de estas dos cifras, nos encontramos en acidosis (de 7.36 a 7) o en alcalosis (de 7.42 a 7.8). Si se sobrepasan esos límites, el cuerpo pierde equilibrio y ya no es capaz de funcionar correctamente. De ambas variantes, la acidosis por desgracia, es la más común (mas de la mitad de la población la padece).

¿Cómo afecta la acidez a nuestro organismo?

Cuando el organismo se acidifica, se pueden facilitar enfermedades de las siguientes maneras.

a) La primera, se encuentra ligada a la actividad de las enzimas. Estas son las pequeñas obreras en el origen de todas las transformaciones bioquímicas que tienen lugar en el cuerpo, y de las que dependen el buen funcionamiento de órganos (hígado, riñón, bazo, etc.).

Para que las enzimas funcionen correctamente necesitan un entorno óptimo de pH, o de lo contrario su actividad se verá perturbada o hasta interrumpida totalmente.

Cuando se produce un desequilibrio en el pH, se presentan enfermedades, y en el caso de pérdida de este equilibrio, el cuerpo ya no puede seguir funcionando pudiendo ocasionar hasta la muerte.

b) La segunda, se debe a la agresividad de los ácidos presentes en exceso en los tejidos. De hecho antes de ser neutralizados por las bases, irritan los órganos con los que se hallan en contacto. Promoviendo procesos inflamatorios que pueden condionar dolor, pérdida de la función o lesiones en los tejidos.

En estos proceso participan los órganos encargados de eliminar los ácidos fuertes, como son la piel y los riñones. Una gran parte de los eccemas (lesión exudativa generalmente de la piel), urticarias (lesión productiva de la piel), pruritos (área del cuerpo con comezón), así como eritema (enrojecimientos de la piel), se deben a la irritación causada por la acidez del sudor.

Un ejemplo puede ser cuando la densidad y el pH de la orina se encuentra muy ácida, al momento de orinar se puede presentar dolor, ardor, inflamación; promoviendo padecimientos como uretritis o cistitis que son generalmente problemas de tipo infeccioso.

La agresión ácida a los diferentes tejidos puede provocar en el caso de las articulaciones dolor (artritis), en los nervios (neuritis) y en los intestinos (enteritis, colitis, etc.).

Una infección puede fácilmente sobre añadirse a los trastornos ya mencionados, dado que las lesiones de las mucosas, permiten a los microorganismos penetrar fácilmente en los tejidos, ya que generalmente por la acción ácida puede encontrarse disminuida la acción de el sistema inmune, favoreciendo la colonización microbiana o viral.

c) La Tercera, se debe al hecho de que toda persona que se acidifica, se desmineraliza inevitablemente, ya que el cuerpo debe ceder los minerales básicos para neutralizar los ácidos.

Esta desmineralización puede afectar a cualquier órgano, pues los minerales básicos se encuentran en todos los tejidos.

Los problemas más conocidos implican al sistema musculoesquelético así como a los dientes. Los huesos se descalifican, pierden su resistencia y su flexibilidad, tanto que se pueden fracturar con facilidad, perdiendo masa ósea (osteoporosis), inflamación a nivel de las articulaciones, fractura a nivel de los cuerpos vertebrales que pueden causar compresión nerviosa (ciática), a nivel de los dientes éstos se pueden volver frágiles y quebradizos al desmineralizarse, sensibles a los alimentos fríos o calientes, desarrollando caries con facilidad.

También la desmineralización debilita al cabello, condicionando pérdida en su brillo y caída en abundancia; las uñas se doblan y se fracturan al menor choque; la piel se reseca o se cuartea; las encías se deforman, se vuelven sensibles y sangran.

PRESTA ATENCION A LOS MENSAJES DE TU CUERPO,
TU pH PUEDE ESTAR ACIDO SI..................

Estado general: Falta de energía, disminución de la temperatura corporal, degradación cálcica y tendencia a las infecciones.

Estado psíquico: Pérdida del ánimo, del impulso y del gozo de vivir. Tristeza y nerviosismo.

Cabeza: Gran palidez, dolor de cabeza, ojos lacrimosos y sensibles.

Boca: Saliva ácida, abrasión de los dientes, encías inflamadas, fisuras en las comisuras de los labios e infecciones.

Dientes: Sensibilidad, irritación y rotura de los dientes.

Estómago: Acidez y dolores estomacales.

Intestinos: Desarreglos intestinales liberadores de ácidos, ardor rectal, inflamación, tendencia diarreica, calambres y dolores abdominales.

Riñones - Vejiga: Orina ácida, irritación y ardor vesical, uretral y cálculos.

Vías respiratorias: Gota en la nariz, sensibilidad al frío, anginas, sinusitis, laringitis, tendencia alérgica.

Piel: Sudor ácido, piel seca o enrojecida, irritación en las regiones de sudoración, fisuras y grietas entre los dedos.

Uñas-Cabellos: Las uñas se tornan delgadas, se quiebran. Los cabellos pierden su brillo, se abren y caen.

Músculos: Calambres y espasmos en las piernas, tendencia a la pasmofilia, al lumbago, a la torticolis, dolor en los músculos de nuca y espalda.

Sistema oseo y articular: Desmineralización y descalificación del esqueleto, crujido de las articulaciones, hundimiento de las vértebras.

Sistema circulatorio: Hipotensión, mala circulación, anemia, hemorragias, taquicardia.

Glándulas Endócrinas: Agotamiento e hipofunción de las glándulas en general, salvo de la tiroides que tiene tendencia a acelerarse.

Organos genitales: Inflamación de las vias genitales debido a los ácidos e infecciones, flujo blanco.

Sistema nervioso: Sensibilidad aumentada al dolor en general, neuralgia tenaz o migratoria, insomnio, neuritis.

El equilibrio ácido-básico también es influnciado por la manera de vivir, en el curso de la jornada, durante los descansos, en el lugar de trabajo, etc.,

Tabla de los modos de vida acidificantes y alcalinizantes:


Acidificantes:

· Vida sedentaria.
· Prefiere utilizar el ascensor.
· Se desplaza con un vehículo aún en tramos pequeños.
· Vive mucho en interiores.
· Estresado(a).
· Vida agitada, no se da tregua al descanso.
· No duerme lo suficiente.
· Sueño agitado, insomnio.
· Fumador(a).
· Negativo(a).
· Tendencia colérica e irritable.
· Agresivo(a), envidioso(a)

Alcalinizante

· Vida activa
· Sube a pie las escaleras.
· Se desplaza a pie lo posible.
· Realiza deportes (caminata, natación, ciclismo, actividades al aire libre)
· Vida tranquila y organizada.
· Duerme bien.
· Sueño reparador.
· No fumador.
· Optimista.
· Apacible y paciente.
· Amable, generoso(a).

Conoce los diferentes tipos de alimentos

1.- Alimentos acidificantes
2.- Alimentos alcalinizantes
3.- Alimentos ácidos.

Los dos primeros grupos se definen en función del efecto que tienen los alimentos sobre el cuerpo (efecto acidificante o alcalinizante), en tanto que para el tercer grupo (ácidos) lo es en función de la característica misma del alimento, es decir, de su gusto ácido, sin consideración de su efecto sobre el organismo.

Lista de alimentos acidificantes

· Carnes, aves, salchichonería, extractos de carne, pescados, frutos del mar.
· Clara de huevo.
· Quesos (los quesos fuertes son más ácidos que los suaves).
· Cuerpos grasos animales (manteca de cerdo, sebo)
· Las grasas vegetales, sobre todo cacahuate, y los aceites refinados o hidrogenados (margarina).
· Los cereales, sean o no integrales; trigo, avena, mijo.
· El pan, las pastas y las hojuelas.
· Las legumbres: cacahuate, soya, alubias, habas.
· El azúcar blanco.
· Los dulces: pasteles, chocolates, bombones, etc.
· Los frutos oleaginosos: nuez, avellana, cacahuate, etc..
· Las bebidas industriales azucaradas: refrescos.
· El café, el té, el cacao y el vino.

Lista de alimentos alcalinizantes

· Papas
. Limon
· Hortalizas verdes, crudas o cocidas: ensaladas.
· Lechuga, ejotes, germinados
· Hortalizas coloreadas: zanahorio, betabel.
· Maíz (granos)
· Leche (líquida o en polvo), queso blanco bien exprimido y nata
· Mantequilla
· Plátanos
· Almendras, nueces de brasil.
· Castañas
· Frutos secos; dátiles, uvas, pasas.
· Aguas minerales alcalinas.
· Lechada de Almendras.
· Aceitunas negras conservadas en aceite.
· Aguacate
· Aceite de prensado en frío (aguacate, uva, olivo)
· Azúcar mascabado.

Lista de alimentos ácidos

· Suero lácteo: yogurth, cuajada, jocoque, queso blanco
· Fruta no madura.
· Fruta ácida: zarzamora, fresa, toronja, mandarina, naranja, manzana, cereza, ciruela, durazno.
· Fruta dulce: melón, sandía
· Hortalizas ácidas: Jitomate, tomate verde, berros.
· Verduras lacto-fermentadas (col agria y pepinillos).
· Miel
· Vinagre

Las cantidades de alimentos alcalinizantes y ácidos debe ser superior a la cantidad de alimentos acidificantes.

¿Cómo desacidificar tu organismo?

El drenaje de los ácidos: por riñones, piel y pulmón

Los órganos encargados de la eliminación de los ácidos son, por una parte, los riñones y la piel; y por otra, los pulmones. Riñones y piel eliminan los ácidos fuertes, como el ácido úrico, el ácido sulfúrico y el ácido fosfórico, que surgen principalmente de las proteínas animales. Los pulmones eliminan los ácidos débiles o volátiles, como lo son los ácidos cítrico, pirúvico, oxálico, que provienen de los vegetales, bajo la forma de anhídrido carbónico. (CO2).

No pudiendo la sangre contener mucho ácido, debido a que éstos modifican peligrosamente su pH, el organismo buscará desembarazarse de ellos, lo más rápidamente posible. Desgraciadamente, las cantidades de ácidos acumuladas son a menudo demasiado importantes y sobrepasa las posibilidades de los riñones y de la piel.

De ahí que se aconseja una dieta especial y el aporte de suplementeos básicos que ayuden a desacidificar el organismo; se trata de preparaciones que contienen los principios minerales básicos: calcio, potasio, magnesio, hierro y manganeso, bajo una forma fácilmente asimilable por el organismo.

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LOS ANTIOXIDANTES

Hoy en día escuchamos a todas horas, hablar de los antioxidantes como la gran protección de nuestro organismo. Y a todo esto, ¿Qué son los antioxidantes?

Se trata de sustancias propias de nuestro organismo que intervienen en múltiples procesos metabólicos conocidas como enzimas y son cuatro (la superóxido dismutasa, la metionina reductasa, la catalasa y la glutation peroxidasa).

Además de las enzimas, existen otras sustancias propias de nuestro organismo que funciona como antioxidante como la coenzima Q-10 y también pueden ser sustancias que vienen en los alimentos como la vitamina C, la vitamina E, la vitamina A y el Beta caroteno, los flavonoides, los polifenoles y algunos minerales, que bloquean el efecto perjudicial de los denominados radicales libres.

¿Qué son los radicales libres?

Si alguna vez te has preguntado por qué una manzana se vuelve marrón después de cortarla o por qué el hierro se oxida cuando se expone a los elementos atmosféricos, te estás cuestionando sobre los efectos dañinos y destructivos de los radicales libres (oxidantes) que habitualmente encontramos en el medio ambiente.

La oxidación causa lesiones similares en las células de tu organismo. y en pequeñas cantidades no producen efectos tóxicos.

Cuando respiramos, cuando hacemos la digestión, hacemos ejercicio o simplemente cuando dormimos, nuestro cuerpo produce agentes potencialmente perjudiciales denominados radicales libres.

Millones de radicales libres bombardean diariamente nuestras células. El hecho de que necesiten tantos años para causar daños mayores es un tributo a la eficacia de las enzimas que produce nuestro propio organismo para neutralizarlos.

Nuestro sistema está luchando contra radicales libres a cada momento del día y de la noche.

Las reacciones en cadena de los radicales libres son generadas en el organismo innumerables veces cada día. Para empeorar las cosas, el estrés emocional, la luz ultravioleta y las sustancias tóxicas que se encuentran en la contaminación atmosférica y en el humo de cigarrillos, también generan radicales libres que pueden poner en peligro nuestra salud.

En nuestro cuerpo hay células que se renuevan continuamente (de la piel, del intestino) y otras que no lo hacen (células del hígado, neuronas). Con los años, los radicales libres pueden producir una alteración genética sobre las primeras, aumentando así el riesgo de padecer cáncer, y reducir la funcionalidad de las segundas (las células que no se renuevan), lo que es característico del envejecimiento.

El problema para nuestro sistema se produce cuando tiene que tolerar de forma continua un exceso de radicales libres.

El exceso es producido mayormente por contaminantes externos que penetran en nuestro cuerpo. La contaminación atmosférica, el humo del tabaco, los herbicidas, pesticidas o ciertas grasas son algunos ejemplos de elementos que generan radicales libres que ingerimos o inhalamos.

Este exceso no puede ya ser eliminado por el cuerpo y, en su labor de captación de electrones, los radicales libres dañan las membranas de nuestras células, llegando finalmente a destruir y mutar su información genética, facilitando así el camino para que se desarrollen diversos tipos de enfermedades.

Beneficios de los antioxidantes

Estos últimos años se ha investigado científicamente el papel que juegan los antioxidantes en las enfermedades cardiovasculares, en numerosos tipos de cáncer, en el SIDA e incluso otras directamente asociadas con el proceso de envejecimiento, como las cataratas o las alteraciones del sistema nervioso.

Los estudios se centran principalmente en la vitamina C, vitamina E, beta-carotenos, flavonoides, selenio y zinc.

La relación entre la acción de estos antioxidantes y las enfermedades cardiovasculares y las cerebrovasculares, está hoy suficientemente demostrada. Los antioxidantes pueden bloquear los radicales libres que modifican el colesterol malo, reduciendo así el riesgo cardiovascular. Por otro lado, los bajos niveles de antioxidantes pueden constituir un factor de riesgo para ciertos tipos de cáncer.

A pesar de que la ingesta de alimentos ricos en antioxidantes disminuye el riesgo de ciertas enfermedades, éstos no modifican el deterioro normal que conlleva la vejez, ni permiten que vivamos más años.

Lo más correcto es seguir una alimentación variada y equilibrada, en la que no falten los vegetales y las frutas.